El Precursor Estratégico en la Desinfección e Innovación Industrial
En el vasto arsenal de los agentes oxidantes industriales, el clorito de sodio () ocupa un lugar singular. A menudo eclipsado en la mente del público general por su pariente cercano, el hipoclorito de sodio (lavandina – la lejía convencional), el clorito es un compuesto de elección en la industria química pesada, el tratamiento de aguas y la seguridad alimentaria.
Para el profesional técnico, este compuesto no es simplemente un desinfectante más, sino una herramienta versátil con una química redox fascinante y un perfil de subproductos mucho más limpio que el del cloro elemental. A continuación, desglosamos sus fundamentos químicos, su comportamiento termodinámico y sus aplicaciones clave.
Naturaleza y Características Químicas
El clorito de sodio es la sal sódica del ácido cloroso (). Desde la perspectiva de la química de coordinación y del estado sólido, el ion clorito () presenta una geometría angular debido a la presencia de dos pares de electrones no compartidos en el átomo de cloro central, con un ángulo de enlace de aproximadamente 111° y una longitud de enlace Cl-O intermedia entre un enlace simple y uno doble, lo que evidencia estructuras de resonancia estabilizadas.

Parámetros Físico-Químicos Clave
- Fórmula molecular:
- Masa molar: 90.44 g/mol
- Número CAS: 7758-19-2
- Estado de oxidación del cloro: +3
El comportamiento químico más crítico del clorito de sodio radica en su potencial redox. El cloro se encuentra en un estado de oxidación intermedio (+3). Esto significa que, dependiendo de las condiciones del medio (especialmente el pH), puede actuar tanto de agente oxidante como reducirse, siendo su principal valor industrial la capacidad de ser transformado controladamente en dióxido de cloro (), un radical libre estable con una elevada eficacia biocida.
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